FIESTA FINAL EN EL HACKING

DSC_0436Una vez acabada la sesión de toma de datos final antes de la suelta, nos fuimos a merendar. A continuación podéis ver varias instantáneas de la fiesta.

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DSC_0507Rosa, profesora de la asignatura y coordinadora del Proyecto Mochuelva preparó para la ocasión un fantástico bizcocho de chocolate casero personalizado con el logo del proyecto, que acompañamos con limón granizado.

DSC_0437Ha sido la culminación de un curso lleno de actividades, de mucho trabajo, de compromiso e implicación que se han visto plasmados en un proyecto que continuará el curso que viene, con renovadas ilusiones, y del que nos sentimos muy orgullosos y bastante satisfechos. Es el momento de agradecer la participación del alumnado, especialmente los nueve componentes directos del proyecto y sus familias que nunca pusieron trabas a la participación de sus hijos en actividades fuera del horario lectivo: Janire, Esther, Noelia, Éric, Miguel, Laura, Yelena, Yolanda e Irene. También la colaboración del equipo directivo del centro, directamente echándonos una mano a la hora de alimentar a los mochuelos algún fin de semana, como sobre todo entendiéndonos y facilitándonos enormemente nuestro trabajo y nuestras continuas y a veces descabelladas peticiones. También queremos agradecer a la Conselleria de Infraestructuras, territorio y medio ambiente por su receptividad a nuestras solicitudes de participación, tanto en la suelta de rapaces como en la visita al CRF de la Granja del Saler.

Agradecemos especialmente la colaboración y atención que han tenido para con nosotros los miembros del Projecte Mussols, de la Societat Valenciana d’Ornitologia (SVO), Toni Polo, Marta, Mª Jesús, Alex, Valentín, y especialmente a Toni Pérez, siempre dispuesto a echar una mano en lo que fuese y al que hemos “bombardeado” a consultas, y a Manu, “nuestro responsable de relaciones internacionales” que ha sido un apoyo constante desde la Universidad de Viena, siempre aportando ideas y más, ideando el nombre del proyecto y proporcionándonos el inicio de lo que seguro llegarán a ser unas impresionantes unidades didácticas sobre el mochuelo europeo.

Con todos ellos esperamos seguir colaborando activamente el próximo curso.

Y finalmente, agradecer a los visitantes de nuestro blog, somos los primeros sorprendidos en el número y amplia procedencia de los visitantes del mismo. Muchas gracias a todos y seguid visitándonos.

DSC_0508Hace menos de un mes presentamos el Proyecto Mochuelva en unas jornadas de intercambio de experiencias docentes,  para las que realizamos un powerpoint que finalizamos con una frase que podría ser un buen final también para el proyecto por este curso. Hasta la vista, en septiembre volveremos.

“Casi todo lo que realice será insignificante,
  pero es muy importante que lo haga”.

Mahatma Gandhi

ÚLTIMO CONTROL ANTES DE LA SUELTA

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El 9 de julio por la tarde convocamos en el instituto a todo el grupo responsable de la gestión del hacking para la realización de la última toma de datos previa a la suelta de los mochuelos que hemos estado “criando” desde el 30 de mayo.

Para ello, contamos como siempre con la ayuda de los compañeros/as del Projecte Mussols, de la SVO. Como el día de la introducción de los pollos al hacking montamos el “aula” en la terraza donde se encuentra ubicado el jaulón, pero tuvimos que retirarnos apresuradamente al laboratorio al poco de comenzar las biometrías por una repentina e inoportuna tormenta estival; de repente, el cielo se oscureció rápidamente  y comenzó a llover.

Mientras Toni tenía al primero de los jóvenes mochuelos para realizarle la biometría, al fondo se presagiaba la tormenta que momentos después provocó nuestro traslado al laboratorio

Mientras Toni tenía al primero de los jóvenes mochuelos para realizarle la biometría, al fondo se presagiaba la tormenta que momentos después provocó nuestro traslado al laboratorio

Bueno, previamente lo que hicimos fue tapar la entrada del cajón que está dentro del jaulón, donde se refugian y capturamos a los jóvenes mochuelos para meterlos en una caja de cartón. De esta manera, el manejo de los polluelos resultaba más fácil y mejor para ellos. A partir de ahí, y ya en el interior del laboratorio, uno a uno, a todos los mochuelos  se les realizaron las biometrías correspondientes (medición del tarso, ala, 3ª primaria, peso,…).

Comprobando el nivel de grasa y músculo del joven mochuelo; reservas que serán importantes los primeros días en libertad del mochuelo.

Comprobando el nivel de grasa y músculo; reservas que serán importantes los primeros días en libertad del joven mochuelo.

Después del traslado continuamos con la sesión ya dentro del laboratorio

Después del traslado continuamos con la sesión ya dentro del laboratorio

Observando el gran cambio producido en el plumaje de los mochuelos.

Observando el gran cambio producido en el plumaje

Pesando uno de los jóvenes mochuelos

Pesando uno de los jóvenes mochuelos

Cumplimentando la ficha de estado de los mochuelos

Cumplimentando la ficha de estado de los mochuelos

Una vez tomados todos los datos necesarios, devolvemos al mochuelo a la tranquilidad del cajón de cría

Una vez tomados todos los datos necesarios, lo devolvemos a la tranquilidad del cajón de cría

Los datos de esta ficha de registro, que podéis ver a continuación, los compararemos con los obtenidos el día de introducción de los pollos, y podremos obtener datos interesantes sobre crecimiento de los pollos entre otros; pero eso ya será cuestión del curso que viene.

estado mochuelos suelta

Una vez finalizadas las biometrías, estuvimos viendo las últimas entradas del blog, subidas recientemente.

Una vez finalizadas las biometrías, estuvimos viendo las últimas entradas del blog, subidas recientemente.

Ha sido bastante gratificante comprobar el cambio de lo que inicialmente eran unos polluelos con pocos días de vida a unos jóvenes mochuelos preparados para ser liberados e integrados al medio natural con el cual han estado “familiarizándose” durante 45 días, y que os presentamos a continuación en una serie de fotografías comparativas entre el día en que nos hicimos cargo de los pollos y días antes de la suelta de los mismos.

"IRENE"

“IRENE”

"JAVI"

“JAVI”

"MARTINA"

“MARTINA”

"PIOLÍN"

“PIOLÍN”

"SANTI"

“SANTI”

"REME"

“REME”

Los mochuelos han formado parte de nuestras vidas durante 45 días. Han sido días intensos, de alimentación diaria, preparación de raciones, limpieza de restos,…; de una gran responsabiliad y compromiso, y que para ser nuestra primera experiencia en la gestión de un hacking, creemos que no ha estado mal. Hemos extraído algunas conclusiones en lo referente a la gestión del hacking y la infraestructura creada para ello que se traducirán en una serie de mejoras que estamos seguros repercutirán positivamente en el bienestar de los mochuelos que nos confíen el curso que viene.

Os presentamos una selección de los últimos videos grabados con la cámara de fototrampeo que muestran diferentes momentos estos últimos días previos a la suelta. Podéis ver en el primer video como uno de los mochuelos coge uno de los ratones que en la parte final del hacking aportábamos enteros y en el exterior del cajón de cría, y se lo lleva para comérselo en la seguridad que ofrece el interior del mismo. En el segundo video, también se muestra un momento en la alimentación de los mochuelos, pero grabada de noche; también podréis escuchar las voces de los jóvenes mochuelos. Y por último, tenéis otro video que os mostramos porque es el único en el que podemos ver a los séis mochuelos juntos ante la cámara.

La suelta no se realizó este día porque decidimos que pasaran tres días tranquilos en el jaulón después de la manipulación sufrida en la toma de datos final. Finalmente abrimos la puerta del jaulón y dejamos que los mochuelos se fueran cuando quisieran; cuando volvimos el lunes ya se habían ido todos. Es decir, nos hicimos cargo de los mochuelos el 30 de mayo y fueron liberados el 13 de julio.

Suerte a los séis, y esperemos volver a verlos una de estas largas tardes de verano, al finalizar el día, recortada su rechoncha figura sobre un mojón de piedras en la linde de uno de los abundantes campos de olivos de Chelva, esperando pacientemente a que un escarabajo, una langosta, o incluso un ratoncillo o una musaraña se encuentren a su alcance para dar buena cuenta de ellos.